Soy vegana y ahora ¿Qué?

SOY VEGANA Y AHORA ¿QUÉ?

Muchos me habéis preguntado cómo fueron mis primeros pasos en el veganismo, aunque parece que haya pasado una eternidad, principalmente por  la intensidad vivida  en esta etapa de mi vida, lo recuerdo como si fuera ayer, salvo en algunos detalles concretos como podrás  ver si sigues leyendo.

Superada la primera semana en cuanto al tema de la comida, superada también la adicción al queso, caí en la cuenta que el veganismo tenía que abarcar  todos los aspectos de mi vida y en eso no había caído, tanto me centré en la comida, pues mis años de vegetariana me pasaban factura, que sentí auténtico vértigo.

Ya soy vegana y ahora qué

Vegana con dudas foto de Luis Parejo

Te invito a leer ,si no lo has hecho hecho aún, los siguientes enlaces de los artículos donde relato mis inicios en este estilo de vida por si te interesa.

Mi primer paso hacia el veganismo

Una vegana en el supermercado

Cuando fui realmente consciente de lo que se me venía encima, me avergüenza reconocer que, por un momento, pensé en dar un paso atrás, sumado a que mi entorno familiar no estaba ayudando mucho, pese a respetar mi decisión, percibía cierta incomprensión, me encontré en una encrucijada,  pero ya me era imposible ignorar lo que acababa de averiguar sobre las vacas y las gallinas y seguir viviendo como si aquí no pasara nada.

Quiero creer que estas dudas y temores no sólo me han pasado a mí, sino a más veganos, pues es una decisión trascendental que condiciona el resto de tu vida en TODO, pero es un sentimiento que dura poco, en cuanto te das cuenta que el cambio de hábitos es tan insignificante comparado con el bien que haces, se te acaban todos los miedos.

El caso es que me encontré de lleno en un mundo prácticamente desconocido, sin saber nada de nada más la soledad, me llevaron a descargar una aplicación de móvil de un foro vegano donde comencé un hilo de conversación presentándome como vegana novata, e inmediatamente una chica contactó conmigo, proponiéndome participar en un grupo de WhatsApp que iba a crear para que fuera la conversación más fluida entre veganos. Y accedí y en qué momento ¡Locura total!

Al momento comenzamos a aumentar el número de miembros y no paraban de llegar mensajes y mensajes y venga mensajes. Imposible dar abasto. ¿Es que la gente no tenía nada más qué hacer ?Opté por silenciar al grupo durante un año. Pasé de sentirme sola a estar demasiado acompañada.

Móvil cargado de WhatsApps

Participé poco la verdad, salvo una breve presentación, poco más, además el mundo vegano era nuevo para mí  y estaba más para leer lo que los otros comentaban, que para escribir.

Mentiría si dijera que no me ayudó, lo hizo y  mucho. En primer lugar, ya no me sentía sola, me di cuenta que la comunidad vegana era grande, donde el rango de edad se movía entre veinteañeros mayoritariamente universitarios y que abarcaba a toda la población hispanohablante, de ahí que optara por el silenciar las notificaciones, no había stop, cuando en España se dormía, al otro lado del Atlántico  se estaban levantando.

Aprendí mucho, sobre todo terminología: se me hizo la luz con una serie de alimentos que no había oído en mi vida: Chía, tofu, temphe, semillas de lino, soja texturizada, bebidas vegetales como la avena, kamut. Se me abrió un universo entero.

Como iba diciendo, al principio trataba de seguir TODAS las conversaciones, pero era realmente difícil, ahí escribían ciento y la madre y cada uno a su rollo, conversaciones que podían haber llevado en privado dos personas, preferían exponerlas en el grupo y así veinte igual. Difícil seguir el hilo de algo. Cada vez que volvía a ver el móvil, tenía alrededor de  250 mensajes nuevos. A veces me invadía cierto agobio.

Chica vegana participando en grupos veganos

Un sábado por la noche aburrida entré para ver qué tema era objeto de discusión, quizás porque ya estábamos en primavera y ya se sabe que la sangre altera o por ser sábado noche,  momento idóneo para salir y conocer gente nueva, el caso es que se estaba hablando de parejas sentimentales. Y participé, en qué hora lo hice.

La conversación viraba de un lado a otro sin mucho sentido, al menos los participantes activos a esa hora no eran muy congruentes ¿Sería la hora? Muchos estaban emparejados y ambos seguían el mismo estilo de vida, aprovecho para decir, que facilita muchísimo las cosas cuando tu pareja también es vegana, decir lo contrario sería faltar a la verdad. Yo escribí que mi pareja no era vegana…Uyyyy qué había dicho…De pronto, todas las conversaciones convergieron en un único tema: HABÍA UNA VEGANA QUE TENÍA UNA RELACIÓN CON UN CARNISTA.

Me dieron hasta en el carnet de identidad, entre otras lindezas y consejos me instaron a dejar YA a mi novio, cuando yo, craso error, trataba de razonar con ellos, aún era peor.

En su descargo diré, que eran personas muy jóvenes y cuando tienes apenas 20 años eres muy radical e intolerante con lo que no estás de acuerdo, sólo el paso de los años te vuelve más comprensivo sabes que la vida está llena de matices.

Soporté  en ese grupo no más de 9 días. Pero no por lo anterior, sino por el agobio de tener cientos y cientos de mensajes por minuto que además no iba a leer, no tenía sentido permanecer más en ese chat.

Tiempo después me agregaron a otro grupo de WhatsApp sin permiso. En este grupo hablaban de todo menos de veganismo y en este momento estaba de actualidad la famosa Ley Wert y estaban histéricos porque se acababan las becas para todos  y la que estaban quejándose sin parar, cometió tres faltas ortográficas en una sólo palabra, hay que ser una auténtica “artista” para lograr ese récord y no aguanté más y le escribí que desde luego la beca la necesitaba para regresar a primaria a aprender de nuevo a  escribir. Parece que no gustó mi crítica constructiva. Me eliminaron.

Pero como no hay dos sin tres, me volvieron agregar a un grupo llamado “Veganos y vegetarianos” conviviendo en idílica  armonía ,al principio, luego se desbocó, el administrador no paraba de hacerse fotos de sus uñas y hablar de su abuela y otorgaba unos beneficios casi milagrosos al veganismo como la cura de la miopía y sandeces semejantes. Las pocas veces que leía algo  que se escribía, alguien se iba del grupo enfadado con el administrado. Como persona educada que me considero, le envié un mensaje en privado para comunicarle que abandonaba el grupo por no tener tiempo para estar activa y no por él para que no se sintiera mal. A veces no hay que ser tan educada, me di cuenta que el chico no estaba bien de la cabeza, comenzó a insultarme y lo último suyo que leí es que él odiaba a los veganos y la única razón de haber creado el grupo era por su intención de abrir un restaurante vegetariano porque veía que había negocio. SIN COMENTARIOS.

Tiempo después ese mismo chico trató de agregarme a dos nuevos grupos más. He optado por bloquearlo.

Huyo de los grupos de WhatsApp veganos,no están hecho para mí y como gato escaldado que del agua caliente huye, salí en cuanto la administradora de un nuevo grupo me agregó .

Vegana huyendo de los grupos

Chica huyendo

 

Eso sí, no me he aislado del mundo vegano ni mucho menos, pertenezco a tres grupos en Facebook y en el que me siento con diferencia más cómoda es el que crearon los autores del Podcast de veganismo https://veganismo.org/podcast/ en el que todos sus miembros son oyentes del programa, por tanto afines a mí, además de aportar mucha información útil.

Grupos veganos de Facebook

Grupos de Facebook

En Twitter también sigo a muchos perfiles veganos de gran calidad y pertenezco a varias comunidades de Google +

Como ves tengo muy cubierta la parte de relación social, ahora sólo me falta tiempo para poder leer todas las actualizaciones en las distintas redes sociales.

No quiero dar por acabada esta crónica sin hablar de Silvia, suscriptora de esta web, propietaria de una herboristería, que gracias a sus sabios consejos me brindó una ayuda inestimable para poder ser vegana sin morir en el intento. GRACIAS

Y para todos aquéllos que casi me linchan por convivir con un no vegano, que sepáis que en el supuesto, muy improbable, que me quedara  soltera ya sabría donde acudir: http://www.veglove.es/

Y antes de despedirme por esta semana os animo a comentar este artículo, a suscribiros a la web y a que volváis pronto a visitarme.

¡HASTA MUY PRONTO!

 

2 pensamientos en “Soy vegana y ahora ¿Qué?

  1. CATALINA THOMÁS GRIMALT LLINÁS

    Madre del amor hermoso!!!! Vaya lucha contracorriente en ambos sentidos… Cuando te propones algo , vas hasta el final, eres admirable!!!!
    Todo lo que explicas me parece previsible , excepto la web para ligar con veganos!!!! INCREÍBLEMENTE PRÁCTICA 😂😂😂😂

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    1. Nathalie Autor

      ¡¡Hola Kta!!

      Lo mejor la web para buscar pareja teniendo ya el mismo estilo de vida. 🙂

      Muchas gracias por estar siempre atenta a lo que público.¡¡Lectora súper fiel!!!

      Responder

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